Es lunes a la mañana, tenés un cliente esperando el presupuesto que le prometiste por tu web y al abrir tunegocio.com.ar aparece una pantalla blanca con un cartel que dice «Ha habido un error crítico en este sitio web». El corazón te da un vuelco: ¿se rompió todo? ¿perdiste las fotos, los textos, las ventas?
