El problema: tu web está online, pero nadie vuelve a visitarla Armaste tu página, subiste tu dominio .com.ar, cargaste tu teléfono y tu dirección, y ahí quedó. Pasan las semanas y cuando revisás las estadísticas ves siempre el mismo patrón: la gente entra, mira una página y se va. Ese comportamiento tiene una explicación simple: