Querés ver cómo aparece tu web en Google o empezar a pautar en Instagram, y de repente la plataforma te frena con un mensaje: “Verificá la propiedad de tu dominio”. Te muestra un código raro, te habla de DNS y registros TXT, y ahí quedás, sin saber dónde pegarlo. Tranquilo: es mucho más fácil de
