Abrís tu correo a la mañana y hay 87 mensajes sin leer: ofertas, avisos automáticos, boletines que nunca pediste y, perdida en el medio, la consulta de un cliente que quería comprarte. Si recibís comprobantes de pago, avisos de ARCA y notificaciones de tus plataformas de venta, sabés lo rápido que se llena una casilla.
