Son las nueve de la mañana, abrís el correo de tu negocio y no hay nada nuevo. O peor: le mandaste una cotización a un cliente hace dos horas y todavía no te contestó, hasta que te escribe por WhatsApp preguntando «¿me enviaste algo? no me llegó nada». Ese silencio en la casilla de info@tuempresa.com.ar